5 años hasta los Goya 2016

Era el año de Pa Negre en los Goya y su actriz Marina Comas se llevaba el Goya a Mejor Actriz Revelación, yo tenía 26 añitos. Barcelona me acogió de un día para otro con los brazos abiertos, sin que yo avisara de mi llegada. Había vivido demasiado en poco tiempo, New York, La Habana y Roma me habían contaminado el cuerpo y el alma, el aprendizaje fue forzoso, desmedido y rápido.


¿Quién sobrevive a ciudades así sin efectos secundarios? Nadie.

Nadie fue el primer título de Un otoño sin Berlín. En 2011 comenzaba a poner en tinta sobre papel todos mis miedos, todo lo aprendido y todo lo soñado sin darme cuenta. El subconsciente de una niña que quería ser guionista escribía durante horas, pensaba obsesivamente en sus personajes, confundía la realidad con la ficción, se enfadaba, lloraba y reía con las palabras del guión. Nada era más importante. Así, en junio del 2011 nacían Un verano sin Berlín y también June.

Después llegaron nuevas propuestas, dos cortometrajes y un documental. Cambiaba repentinamente Berlín por la alta cocina, los deportes de riesgo y la arquitectura industrial. Un verano sin Berlín quedó en un archivo escondido de mi portátil, descansando como el buen vino, esperando su oportunidad. Así pasaron los Goya del 2012 y 2013, No habrá paz para malvados arrasaba en 2012 y María León se llevaba elGoya a Actriz Revelación por La Voz Dormida. Mientras que el 2013 era el año deBlancanieves, y por su trabajo en ella, Macarena García levantaba su estatuilla como Actriz Revelación.

Todo cambió en otoño del 2013. Llegó el momento de dar el salto al vacío. Un salto de cabeza a una piscina, sin confirmación de si tenía agua o no. Mis ángeles de la guarda aceptan invertir salud, tiempo, dinero, ilusión y energía en ese guión que está verde pero que ya tiene alma. El otoño se cuela dentro de la historia, escribo una nueva versión de guión, nace Un otoño sin Berlín y June se hace real. No hay vuelta atrás. Vamos a hacer la película. Y la vida se nos va en ello a muchos.
Inicia el 2014, tenemos guión definitivo, o eso creemos, y llegan los Goya de Vivir es Fácil con los ojos cerrados y el descubrimiento de Natalia de Molina. Miramos con otros ojos los Goya, empezamos a soñar con estar ahí. Sueños de novatos, sueños de principiantes. Mientras tanto, empieza la labor de buscar los actores y el equipo técnico. Con una certeza guiada por una intuición que solo me sale en los momentos clave de mi vida, elijo a Irene Escolar para interpretar el personaje más importante que he escrito, el personaje que tiene más de mí y el personaje que me partió por la mitad en la escritura. No hay casting, no hay un examen exhaustivo de la actriz, solo hay una conversación y unas inmensas ganas que veo en ella de dejarse la vida en el personaje. Y una frase que me dice tímidamente, llevo toda la vida esperando a June.

El 2014 es el año en que Un otoño sin Berlín deja de ser papel y nace. Un equipo humano increíble consigue que en el rodaje de la película no se pierda el alma del guión, a la vez que Irene Escolar consigue que June sea de verdad. Más de verdad de lo que jamás podría haber imaginado.

Llegan los Goya del 2015, está vez acudo al cóctel de después de la gala. Ya miro a los Goyas de frente, tal vez estemos aquí el año que viene pienso. Soñar es gratis. En la mitad de la gala, en la parte de El cine que viene, emiten 5 segundos de Un otoño sin Berlín. El mundo se cae, cientos de mensajes de amigos y compañeros, felices por esos instantes de nuestra película en pantalla. Nervios a flor de piel, lágrimas, sonrisas… Es el año de la Isla Mínima y Nerea Barros gana el Goya a Actriz Revelación.


Montamos la película, imagen y sonido a punto. Promoción veraniega y por fin, en elFestival de San Sebastián estrenamos la película. Terremoto emocional, el público conecta, los críticos nos apoyan, el equipo está feliz… Una mochila cargada de piedras desaparece de nuestras espaldas. Lo hemos conseguido.

Y así hasta llegar a los Goyas 2016, que son esta noche. Aquel personaje que nació en el 2011 nos lleva de la mano a la Gala. Irene Escolar está nominada al Goya a Mejor Actriz Revelación por June. Y yo no he dejado de llorar en toda la mañana, es bastante increíble que algo que salió de mi cabeza opte a un premio tan gordo. Y también es muy gordo que la intuición que me llevó a elegir a Irene no me haya traicionado, sino que me haya regalado todo este viaje lleno de emociones e ilusión. Todo es demasiado. Por eso escribo ahora, antes de saber si será la noche de Truman o La Novia. Con la esperanza de que sea la noche de Irene Escolar, con la esperanza de que también sea la noche de Un otoño sin Berlín, que tímidamente quiere asomar la cabeza en este brutal mundo del cine, y que sobre todo sea la noche de June y de todos los compañeros de viaje que nos han ayudado a construirla.

Creo humildemente, que el de June es uno de los personajes femeninos más bellos del año, creo también que Irene es una de las mejores actrices españolas del momento, y ya tal vez desde la ilusión o la ignorancia de la novata, creo sinceramente que nos merecemos el Goya. Dentro de unas horas sabremos lo que nos depara la noche. Pero lo que ya sabemos es que el viaje hasta aquí ha merecido la pena y que ya con esto somos los más felices.